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cuando el polvo habla

Esta serie fotográfica nace de la noción del fantasma en su doble lingüístico: Por un lado es el fantasma en su literalidad, con todo lo que su iconografía implica. Por el otro, es el fantasma como metáfora de la memoria y de los fragmentos parciales y escurridizos que quedan. Son retazos que con el paso y la reverberación del tiempo hacen un falso testimonio que se cimienta como verdad. Estas fotografías son las quimeras que quedan después del desgaste de la narración tras la narración.

Por medio de una investigación y partiendo de los testimonios de una pareja de nonagenarios, entorno a su rancho, mismo que habitaron de recién casados, tomo de punto de partida para exudar a los fantasmas. La investigación es un punto nodular e inspiración para generar fragmentos, no fidedignos, del espacio y sus cohabitantes.  En los que asoman los relatos originales, amalgamados con la ficción, haciendo especial énfasis y cuestionamientos en los mecanismos que utiliza el humano para validar el pasado con la memoria. La serie va de la memoria y el pasado, pero también va de los fantasmas que existen en tanto sus historias sigan replicándose,  a pesar de su desgaste y erosión.

 

CREDITOS:

Asistente de Dirección: Ana Ramos Kuri.

Dirección de Fotografía: Gustavo del Toro.

Primer asistente de Fotografía: Emilio Vela

Segundo asistente de Fotografía: Karen Ramos

Dirección de Arte: Revolver Gustavo.

Asistente de Arte: Gustavo Ruano

VFX: Vicente Suarez.

Un agradecimiento a la familia Bastida por su apoyo y hospitalidad.